
¿O ese vestidito?

Vale que seguramente la calidad de las prendas sea ínfima, pero no lo puedo evitar, empiezo a salivar ante trapos tan monos. ¿Qué me frena? Que por mucho que en la descripción vea una talla L, seguro que no es lo mismo una talla grande para las diminutas coreanas que para una españolaza como yo. Así que ahí sigo, buscando la tienda perfecta, que ya estoy aburrida de C&A...